jueves, 30 de julio de 2015

Miedo al agua

El agua.
Es como una trampa, te engaña, te seduce con su frescura para luego convertirte en uno más del montón. Cabe decir que le tengo mucho miedo al agua pero al mismo tiempo la curiosidad me gana y mis deseos por explorarla se expanden por mi mente. Fue hace unos 11 años aproximadamente, estaba de vacaciones con mi mamá y mi hermana, creo que el hecho de no saber que había abajo del agua sucia llamada "mar" que aunque se supone que debe ser azul, la mugre invadía su color, volviendo al tema, me produjo una especie de miedo y rechazo hacía éste.
La situación en mi punto de vista empeoró, debido a que al avanzar cada vez más en el profundo y oscuro mar, sentí algo que me rozó la pierna, con miedo me eché para atrás y al meterme en el agua para poder ver lo que era, veo como la luz del sol alumbra el cuerpo de un caballito de mar* un hipocampo*. Se pueden imaginar que luego de eso, salí corriendo y gritando del agua.
Años después, pensando en lo que había pasado, me di cuenta de que ese momento fue único, capaz que fue solo mi imaginación o de verdad el hipocampo estaba ahí. Sin embargo, la incertidumbre de no saber que hay abajo mío, el hecho de pensar en que estoy sola en un océano, cual película en donde los buceadores terminan devorados por un par de tiburones blancos, me desespera. Lo que me gusta del océano es lo que más me aterra.

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