El agua.
Es como una trampa, te engaña, te seduce con su frescura para luego convertirte en uno más del montón. Cabe decir que le tengo mucho miedo al agua pero al mismo tiempo la curiosidad me gana y mis deseos por explorarla se expanden por mi mente. Fue hace unos 11 años aproximadamente, estaba de vacaciones con mi mamá y mi hermana, creo que el hecho de no saber que había abajo del agua sucia llamada "mar" que aunque se supone que debe ser azul, la mugre invadía su color, volviendo al tema, me produjo una especie de miedo y rechazo hacía éste.
La situación en mi punto de vista empeoró, debido a que al avanzar cada vez más en el profundo y oscuro mar, sentí algo que me rozó la pierna, con miedo me eché para atrás y al meterme en el agua para poder ver lo que era, veo como la luz del sol alumbra el cuerpo de un caballito de mar* un hipocampo*. Se pueden imaginar que luego de eso, salí corriendo y gritando del agua.
Años después, pensando en lo que había pasado, me di cuenta de que ese momento fue único, capaz que fue solo mi imaginación o de verdad el hipocampo estaba ahí. Sin embargo, la incertidumbre de no saber que hay abajo mío, el hecho de pensar en que estoy sola en un océano, cual película en donde los buceadores terminan devorados por un par de tiburones blancos, me desespera. Lo que me gusta del océano es lo que más me aterra.
jueves, 30 de julio de 2015
Miedo al agua
viernes, 24 de julio de 2015
Soledad
A veces uno lo piensa y no es tan drástico vivir solo o pasar la noche solo en tu casa, pero pensándolo bien ahora, prefiero estar con alguien.
Es horrible la sensación de estar segura pero sentirse insegura al mismo tiempo, esa necesidad de pertenecerle a alguien, de estar con una persona no solo no te volves loco sino que es linda la compañía.
Y aunque muchas veces digamos "ay no, quiero vivir solo/a", obvio que tiene sus pro y sus contra pero no es placentero estar solo ya que uno siempre necesita del otro, ya se desde escucharte hasta de sentir la presencia de la otra persona, que esté cerca tuyo y te abrace, son cosas totalmente distintas.
domingo, 19 de julio de 2015
La muerte nos llega a todos.
No importa si sos un ser humano, un animal o un extraterrestre porque la muerte nos llega a todos. Y aunque sea algo horrible de decir,es la cruda verdad, va a llegar un momento en el que todos vamos a ser cenizas desparramándose por el viento, personas de las que nadie se va a acordar. Lo más increíble es la manera en la que nos morimos y digo increíble porque nunca lo vamos a saber, lo mismo pasa con la vida después de la muerte, pero me refiero a que uno nunca sabe cuando o como se va a morir, puede pasar en cualquier momento.
Hay muchas maneras de morir pero si me dieran a elegir, elegiría morirme en el espacio. Se que es espantosa la idea de morirse en el espacio para muchos porque dicen "pero vas a estar sola" y la verdad es que son unos idiotas, ya que si lo piensan bien, estas compartiendo tu muerte con todo el mundo. Y no solo por eso, creo que lo más maravilloso de morirme en el espacio sería la vista que tendría, ver al universo en un abrir y cerrar de ojos. Sino me gustaría "morirme" siendo succionada por un agujero negro*digo morirme entre comillas porque el tema de los agujeros es todo un dilema, no se si me voy a morir o a pasar a otra dimensión totalmente diferente en donde el tiempo no existe.
lunes, 6 de julio de 2015
Capa de invisibilidad
Alguna vez sintieron ese vacío en la panza? No ese sentimiento de vértigo, sino ese sentimiento de soledad. En donde uno se siente solo en el mundo, esa situación en la que uno se encuentra pésimamente mal y parece que al resto no le importa, en donde sos solo vos con tus problemas. La gente sigue con su vida, pasa por al lado tuyo como si no estuvieras en el mismo espacio y tiempo que ellos, entiendo que cada uno es un mundo de problemas pero ignorarte como si fueras la nada misma, es uno de los peores sentimientos que pueden existir. La mejor solución es dormir.
Una máquina de pensar
Pensar,es una de las cosas que más hago y que pocas veces disfruto. No por el hecho de que no me gusta pensar, sino porque pienso demasiado. Y pensar demasiado,eso si que muuuuchas veces me trae problemas, uno no puede vivir su vida pensando todo detalladamente pero tampoco puede vivirla como si nada le importara.
El dilema de pensar demasiado en las cosas que me pasan cotidianamente o dejarme llevar por los sentimientos encontrados, no es difícil decidir que hacer, más cuando tenes 18 años, estas por empezar la universidad y te sentís como si estuvieras a punto de entrar en la crisis de los 40, cuando tendría que salir, emborracharme hasta más no poder y demás cosas.
Odiar al amor es una declaración fuerte pero en este momento es lo que siento, odio ser tan idiota de dejarme influir por las personas y pensar en lo que dirán. Es difícil encontrar a alguien que te quiere de verdad y quiere estar con vos sin importarle nada, esa persona que hace lo que quieras con tal de verte. Al mismo tiempo es difícil no poder controlarme, controlar a mi cerebro para que no implante esa idea en mi cabeza y llegar a pensar en que todo lo que me dice es mentira, dudar de todo.