Hoy fue un día normal como siempre pero al mismo tiempo no.
Es increíble como una palabra puede cambiar todo, el poder de la palabra, es tan importante como lo es "respirar".
Es palabra que resuena en nuestras mentes, produciendo toda una lucha de sentimientos encontrados, sentimientos que no pensamos podían aparecer. O tal vez sí y solo los manteniamos ocultos.
Asimismo, esos cambios de humor, Dios!
Son tan cambiantes, no sé si soy solo yo, no lo creo pero este ida y vuelta de pensamientos, buenos o malos, ahí están.
Las palabras no solo nos reconfortan, nos abrazan con amor,sino que también pueden ser utilizadas en nuestra contra, llegando a herirnos tanto sentimental como físicamente. En estos días, noté mucho más la presencia de todo tipo de críticas, pero más especialmente a los estereotipos, veo día a día, como las mujeres son catalogadas de feas, o "castigadas" por las redes sociales con comentarios bastante crueles.
El punto es que estoy harta de esa mierda, y si, es una mierda, el hecho de que las mujeres tengan que avergonzarse de su propio cuerpo por disgusto de otros, que al mismo tiempo tienen o sienten las mismas o más fallas que el resto. Y lo único que los reconforta en su patética vida, es criticar a los demás, no solo mujeres, obviamente. Esas personas que necesitan alimentarse de la tristeza de las otras personas solo para sentirse bien consigo mismo.
Ese estereotipo de tener que si o si ser como las modelos en las revistas, o de que después del embarazo, una debe instantáneamente recuperar su peso porque no vale nada en el mundo, son hechos que son hablados muy cotidianamente. Es hora de que el mundo tome conciencia de que al fin y al cabo, todos somos seres humanos, nuestro físico no define lo que somos. Nadie tiene porque decirte si estas gorda o si estas flaca, que en realidad la mayoría de las veces, la gente "gorda" es la que recibe comentarios negativos, gente que se siente bien con su cuerpo, de repente pasa a sentirse atacada por las demás personas que no aguantan la felicidad del otro. Y es un insulto constantemente a las personas que son distintas, y es completamente una MIERDA y no me voy a cansar nunca de decir que es UNA MIERDA, la gente cada día es más estúpida por el simple hecho de no respetar al otro. Estoy harta de vivir en una sociedad en donde todo es cuestión de ser lindo o feo, gorda o flaca, etc. Estoy harta de vivir en un mundo idealista que lo único que hace es destruirse un poco más,día a día.
No quiero que algún día mis hijos crezcan en un mundo en donde ser distinto, ya sea por su aspecto o religión o lo que sea tema del momento, sea una condena, en donde tengan miedo de ser ellos mismos porque no son "perfectos" o porque no son como deberían ser.
jueves, 11 de agosto de 2016
Palabras
lunes, 8 de agosto de 2016
Ni idea
seh? ni idea de que escribir, hay varias cosas en mi cabeza en este momento que la verdad, no puedo escribir sobre una sola.
Eso sí, la "lección" que aprendí estos días, una de las tantas últimamente, es sobre el olvido. Digamos, hay distintos momentos en nuestras vidas que nos marcan para siempre, momentos un tanto traumantes o felices si se puede denominar de esa forma. La cuestión es como nosotros queremos vivir nuestra vida a pesar de estos sucesos.
El truco está en no tratar de olvidar, sino de aprender a vivir con ello, poder lidiar con el problema a diario, seguir adelante a pesar de las circunstancias. Hay un hecho puntual que me persigue a todas partes y creo que lo va a hacer hasta el día en el que me muera. Sin embargo, trato de asimilar lo que me ocurrió y no pensar mucho en eso aunque no se como, ese pensamiento siempre está ahí. Si, precisamente estoy tratando de olvidar, es por eso que digo que lo estoy aprendiendo ahora. Obviamente lleva algo de práctica, que con el tiempo espero, desaparezca. Y si no lo hace? Bueno, es algo con lo que viviré el resto de mi vida.
El punto es, que no hay que dejar que esos episodios te definan, definan el curso de tu vida.
Solo porque hayas pasado, por ejemplo, por un hecho traumático, no significa que tu vida está condenada a ser de cierta manera, cada uno escribe su propio destino, nunca pero NUNCA se olviden de eso.
pd.: es la entrada número 100, me olvidé aunque igual no pensaba hacer algo importante o diferente. Es solo un número, no?