Tengo casi 9 horas para dormir, con lo cual es como el paraíso para mí, en este momento. La universidad me tiene más loca de lo normal, es la última semana y estoy que me explota la cabeza, estoy a unos días de que se transforme en realidad.
Nervios, expectativa, no lo sé.
Por fin, mi vida está cobrando algo de sentido, todavía quedan algunas cosas por resolver pero para eso tengo el resto de mi vida, a menos que mañana me atropelle un camión, uno nunca sabe.
Siento que en parte maduré, una pequeña parte, no se alarmen que la chica anormal depresiva sigue vigente. Muchas cosas pasaron, crecí en aspectos profundos de la vida y aunque no lo crean, la universidad me está dando cierta seguridad, digamos que el hecho de hacer lo que el sistema te dice que hagas, es en parte beneficioso. En fin, al parecer el tener algo seguro, le da sentido al resto de las cosas o más bien, el que estés controlada de alguna manera armoniza todo. No es que mi vida entera esté completamente resuelta sino que las piezas de éste rompecabezas se están juntando de a poco.
Está lloviendo, buen día para mí.
lunes, 29 de febrero de 2016
9 horas
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario